Pensá el juego como entretenimiento, no como una forma de ganar dinero.
Apostá solo lo que estés dispuesto a perder.
Definí límites de tiempo y presupuesto antes de jugar.
Toma descansos regulares.
Evitá jugar si estás triste, ansioso o enojado.
Mantene otros hobbies y actividades.
No juegues bajo los efectos del alcohol u otras sustancias.
No pidas dinero prestado para apostar.
Recordá que ganar o perder es parte del juego.
Si necesitás orientación, buscá ayuda profesional.